Sobre mi

Me gusta contar historias. Mis reportajes de boda son narraciones. A través de la cámara me convierto en la narradora de vuestras vidas. La narración no consiste sólo en la suma de instantáneas de ese momento tan especial. No significa simplemente capturar imágenes porque sí, sin pensar en una historia, porque eso daría lugar a instantáneas vacías, sin profundidad, simplemente bonitas o bien ejecutadas. Busco que cada imagen, lejos de ser gratuita, tenga un significado y un sentido dentro del relato, de la crónica del día de tu boda. Ahí reside la importancia de componer, de saber qué transmitir y cómo hacerlo.

Mi fotografía es muy realista, con ella pretendo captar esos instantes únicos y mágicos en el mismo lugar y en el mismo momento en que se producen. Quiero atrapar en una imagen vuestras sonrisas, vuestras miradas cómplices, la ternura del abrazo infinito de esas personas a las que adoras, el brillo que la felicidad aporta a tu mirada.  No me gusta inventar ni preparar escenas que nada tienen que ver con vuestras vidas, como si de un catálogo o de una revista de moda se tratase. Huyo del artificio, porque la realidad me resulta en si misma fascinante, y me proporciona un universo de detalles, sentimientos y emociones que fotografiar para ayudaros a vosotros, los personajes principales de este relato, a descubrir y revivir vuestras propias historias. Deseo que cuando pasen 10, 20 años, y vuelvas a mirar estas fotos, se dibuje en tu cara una sonrisa y tus ojos vuelvan a brillar con la misma emoción e intensidad que ese día. Espero que mis fotografías te ayuden a evocar ese día tan maravilloso y que esos momentos de felicidad pervivan para siempre.

No hace mucho que pasé por la misma situación que vosotros, la boda se convierte en una locura de precios y de organización, y eso que no parecía tan difícil… así que antes de hablar de números, pensad en lo rápido que transcurre el día, los acontecimientos se suceden a una velocidad increíble, y solo podemos dejarnos llevar, disfrutar y vivir de la forma más intensa posible, pero aún así, habrá momentos que no recordemos y detalles que no percibamos. A través de las fotografías podremos revivir de nuevo, recordar momentos, y también descubrir detalles, rellenar lagunas, que de otra forma no podríamos hacer.

La calma vuelve después de la boda, del viaje de novios… a la vuelta de todo el estrés de esos días, las risas, las lágrimas. Esos momentos fugaces quedarán en nuestras retinas para toda la vida gracias a la fotografía, que complementará nuestra memoria. Por eso es tan importante elegir el fotógrafo adecuado para capturar esos momentos que nos gustaría seguir disfrutando en el presente, y en el futuro, y todo aquello que nos llevará a revivir esos momentos tan especiales que no volverán a repetirse.